Cabarete Dominikanische Republik

Cabarete Surfcamp: Comer. Dormir. Surfear. Y repetir.

Tarzanhaus im Alis Surfcamp in Cabarete
Getarntes Tarzanhaus im Alis Surfcamp in Cabarete

Surfcamp Cabarete

Son las 9 y 7 de la mañana, el ultimo domingo de octubre, y hace casi 30 grados. La humedad esta alta, las chicharras estan chirriando, los moscitos ya se levantaron y el cielo se presenta en un azul luminoso. La radio toca una cursilada latinoamericana, un dúo. No estoy en el café conocido cerca de donde vivo yo – estoy en el Surfcamp de Ali, en Cabarete, en la Republica Dominicana, exactamente como el año anterior. En aquella ocasión, partiendo de el Camp, el encargado me dijo die casualdidad: „ Tu eres una de los que volveran.“ Por un segundo pare y me asombre. Soy una de ellos? Y como lo puede saber?
Et voilà, menos de un año después me siento de nuevo aqui, en Cabarete, en el Surfcamp de Ail, en el oasis pacifico con vista a la laguna.

Un oasis pequeño

El Surfcamp es situado lejos de la carretera principal, lejos del ruido de las motos, de la musica de la playa y de el ruido coninuo de la vida. Aqui el tiempo esta parado y un dia es como el otro:

  • Levantarse a las 8
  • Partida a surfear a las 8 y 30
  • Vuelta a las 12
  • Pasando la tarde en la piscina o en la playa
  • A las 5 jugar el voleibol o una clase de salsa o bachata
  • A las 6 para el atardecer con Happy Hour
  • A als 8 cena en el Camp con los otros viajeros o en unos de los restaurantes de la playa, unas bebidas
  • Y a las 10 a dormir contenta.

Sin el sentimiento de perder algo, estar ocupado con hacer nada, con el sentimiento de descansar. Lunes es como Martes, Miercoles es como Jueves como Viernes como Sabado como Domingo – por lo menos en el Camp. Nadie se apura, nadie tiene prisa, todos se arrastran placenteros sobre los guijarros. Sonriendo. Tanto los viajeros como los empleadores. Y precisamente los empleadores crean el encanto particular de ese oasis pequeño.
Aunque solo pase una semana en el Surfcamp, cuando habia estado aqui la primera vez, oigo la pregunta „Tu estuviste aqui antes?“ muchas veces. Una señal de que hay atencion para cada persona aun cuando hay muchos turistas.

Tarzan, palmeras y enenos

Hace mas de 25 años, Ali, el dueño, viajo a la Republica Dominicana, se compro un terreno insignificante y empezo a construir. Una casa con unas habitaciones se volvio en un paraiso para viajeros. Hay una casa de Tarzan, en la que crece una palmera y desde afuera casi no se puede reconocer a causa de las plantas tropicales, que la ocultan.
Hay unas casitas que parecen como hechas para enenos, son casitas coloristas, cubierto con hojas de palmera y hay un edificio con habitaciones en el estilo colonial. El Surfcamp ofrece habitaciones para 70 personas – pero de eso no te das cuenta. Cada casa esta ocultada en el verde tropical. Incluso en la piscina casi nunca se encuentra mas de cinco o seis personas – la mayoria se va al mar y a las olas.
Para la cena todos se encuentran de nuevo en la mesa larga de el restaurante – para chismear y para el mejor churrasco del mundo.

La primera visita no es la ultima

El tiempo no pasa en Cabarete. Los dias se fusionan con los siguientes y tres semanas despues todavia no he visto las cuevas ni estuve en Boca Chica, donde el rio se une con el mar, ni en Playa Hermosa o Playa Grande. No visite la Laguna Dudu y no podia animarme a viajar a Las Terrenas. Yo soy una de las que se quedan en el Surfcamp.
Pero estoy muy muy relajada, yo se surfear mucho mejor, aprendi que la vaselina funciona en el agua como pegamento y es una protecion fantastica para heridas de surfear. Tambien aprendi que „que lo que?“ es la version dominicana de „como estas?“
Yo encontre personas de por lo menos diez nacionalidades y estoy profundamente triste, cuando tengo que irme – claro que si ya habia prolongado mi estadía.
Gracias a Alicia, Ali, Nacho, Ruben, Jimmy, Jenny, Antonio, Papito y Junior.

Cuando me fui, el encargado no estaba esa vez. Pero yo sé aun sin el decirmelo: Volvere. Una tercera, cuarta, quinta …. vez.

About the author

Anica

Hallo und willkommen auf just-not-enough-time. Ich bin Anica und teile hier meine Reiseerfahrungen und –empfehlungen.
Seit über 15 Jahren backpacke ich durch die Welt und es ist kein Ende in Sicht.
Wenn ich nicht reisen kann, dann probiere ich neue Dinge aus und schreibe darüber.

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